—¿Se presentó Roseline a verte hoy? —preguntó Zayden, fingiendo demencia.
—Sí, vino y se largó —respondió Olivia con desdén.
—¿No pasaste apuros lidiando con ella tú sola? Después de todo, es una mujer insoportable —comentó Zayden.
En ese momento, se encontraban en el asiento trasero del auto rumbo a una cena.
—Bueno, tampoco es que a mí me falte carácter para ponerla en su lugar —replicó Olivia—. No es por presumir, pero ya me ha tocado lidiar con tipas peores y mucho más fastidiosas que ella.