Olivia acababa de llegar a la villa conduciendo su propio auto.
—¿Qué es lo que quiere de mí ahora? —murmuró Olivia mientras ingresaba al amplio patio de la villa de la familia Sanders. El personal de seguridad parecía conocerla muy bien; le abrieron las puertas de inmediato y le permitieron pasar.
Olivia se desabrochó el cinturón de seguridad y bajó del auto llevando su bolso en la mano. Caminó hacia la entrada principal, donde Clif ya la estaba esperando.
—¿Por qué llega tan tarde, señorita?