— ¡Dontato! ¡Hermano!— Se desploma justo a su lado llorando desconsoladamente, al mismo tiempo que el agarre de su hermano mayor se afloja.
— Señor Rockefeller le tengo buenas noticias, hemos encontrado una persona compatible, comenzaremos a la brevedad posible…— Informó una enfermera ingresando sonriente a la habitación, pero al encontrarse con la mirada vacía de Eizan y sus ojos cristalinos entiende que algo no anda bien.
— Ya es demasiado tarde.— Responde Eizan en un hilo de voz cargado de f