Da una última estocada antes de salir de su interior, retirándose abruptamente sin importarle la mujer bajo él.
— Desde que diste a luz esa cosa jamás has vuelto a ser la misma. — Comienza a vestirse sin importar cuán hirientes son sus palabras. — Ya no me provocas lo mismo de antes incluso podría decir que es más una tortura.
— Cuando me enteré que estaba embarazada ya era muy tarde para deshacerme de él. Además me ha sido de utilidad para seguir manteniendo mi estatus económico.— Ciertamente