Los besos y las caricias subieron de intensidad. Erik apenas lograba contenerse, pero, haciendo acopio del poco autocontrol que le quedaba, se separó ligeramente de Kristen, con la respiración entrecortada.
—Kristen... me vuelves loco. No hay nada mas que desee en este momento que estar contigo, pero si no estás segura... si tienes alguna duda... te prometo que respetaré tu decisión —dijo en un tono grave, mirándola profundamente a los ojos.
Kristen lo miró, sus ojos reflejaban una mezcla de ne