Kristen miró su reflejo en el espejo por tercera vez, alisándose el cabello nerviosamente. Su rostro mostraba tensión y preocupación, algo que Alison, sentada en el sofá, no pasó por alto.
—No puedo creer que esté tan nerviosa por esto —dijo Kristen, girándose hacia su amiga—. ¿Qué tal si todo sale mal? El papá de Erik no me quiere. No soporta la idea de que su hijo esté conmigo, y para colmo estarán Mark y Veronica. No quiero que esto termine siendo un enfrentamiento.
Alison cruzó las piernas