Los días transcurrieron y la tía Rose se recuperaba satisfactoriamente tras el accidente, Erik y Kristen, aunque más cercanos tras la confesión de Erik, mantenían ciertas reservas.
Una mañana, mientras desayunaban, Kristen recibió la noticia que tanto esperaba: su tía Rose había despertado. Sin pensarlo dos veces, dejó todo y fue al hospital lo más rápido que pudo.
Al entrar, el corazón de Kristen dio un vuelco. La mujer que había sido su refugio durante años estaba despierta, mirándola con una