-¿En serio no es molestia?- exclamó Emilia a una de las niñeras que había contratado en la guardería.
-¡Para nada! Tú has hecho mucho por mí, es lo que menos puedo hacer por ti.- respondió la mujer.
-Es que tu horario es hasta las seis, no quiero quitarte más de tu tiempo, prometo pagártelo como horas extras.
-¡No puedo aceptarlo!- gritó la mujer- Emilia, tú me has dado trabajo en mi momento más difícil, cuidar a tu niño tan solo unas horas no es nada comparado con lo agradecida que estoy- excl