Adrian llevaba a Emma en sus brazos mientras caminaba junto con Valentina hacia el estacionamiento.
Por suerte, cuando volvió junto con su sobrina de la guardería, Valentina estaba saludando a los últimos rezagados de la fiesta.
“Literal vamos a ser los últimos en irnos de aquí, un poco más y nos quedamos a limpiar el desastre” Pensó con fastidio el joven CEO, viendo en su reloj de muñeca que no faltaba mucho para que amanezca.
Antes, el antiguo Adrian, disfrutaba amanecer todos los días y no p