-Tú dices que uso a nuestro hijo para cerrar negocios, pero el idiota de tu jefe es el que realmente lo hace con esa niña que ahora tiene- Emilia lavó los platos del desayuno, ignorando a Daniel- ¡La muerte repentina de su hermano fue un regalo del cielo! ¿No te das cuenta?
-Ese hombre solo le dejó deudas a Adrian- exclamó dándole la espalda.
-Con que Adrian eh…¿Desde cuándo lo llamas por su nombre y no por “Señor Sinclair?- exclamó acercándole su taza de café sucia a la pileta, usándolo de exc