Capítulo 113 - Recuerdo todo.
-Tranquilo mi niño, ya va mami- exclamó débilmente la azabache.
Su niño no dejaba de llorar en el asiento trasero.
Emilia se volteó hacia el frente y con las manos temblorosas y el mareo por el golpe de cabeza, trató varias veces de quitarse el cinturón de seguridad que la tenía prisionera pero que también le había salvado la vida.
Finalmente, se lo pudo quitar, luego abrió la puerta dejando caer pedazos de vidrio al pasto por la ventana roa y su cuerpo cayó contra el suelo en cuatro patas, sin