-A mi familia, la quiero de vuelta. – Sentenció el hombre, sosteniendo con firmeza a su hijo.
Los ojos celestes de Emilia se movieron rápidamente hacia su hijo, vigilando cada movimiento de su ex esposo.
Si Daniel intentaba hacerle algo, ella se tiraría encima de él y no dudaría en arriesgar su propia vida en el camino.
-Daniel… no somos objetos que puedes mover de aquí hacia allá a tu encanto- exclamó la azabache tratando de mantener la calma y que su ex esposo entrara en razón- Así no funcion