66. Ensoñación melancólica
Cap. 66
Ensoñación melancólica
Clara no sabía que tan de cierto era eso, pero no le refutó a la señora Hilda y solo le dio las gracias.
—Gracias, señora Hilda —con sus mejilla sonrosadas— casi nunca recibo cumplidos como este —admite más para ella que para la abuela de Tyler.
—Espero que sigas escuchando más de esos de parte de mi nieto —la sonrisa tensa que Clara le dio a la señora Hilda era un claro indicio de cómo iban las cosas.
Humanos o míticos los hombres a veces eran muy tontos, resopló