POV NOEL
—Buenos días…
—Buenos días —sonrío—, ¿cómo dormiste?
—Casi no podía ni respirar —bromea al ver a Valentina con su pequeño bracito alrededor de su cuello.
—Te prometo que, para la próxima vez, aceptaré tu propuesta de llamar a la enfermera para que la cuide por una noche.
—No te preocupes… —susurra tranquilo al verme fijamente con sus ojos grisáceos (los cuales, a comparación de la primera vez que los vi, ahora reflejaban cierta paz) —igual fue una noche maravillosa…
—¿Así no haya