Karen no pudo evitar una expresión de decepción en su rostro al ver a Spencer el asistente de Farid, él, que era muy inteligente comprendió el gesto del rostro de ella, pero no dijo nada.
Todo quedó perfectamente entre los negocios de ella con la empresa que lideraba Farid Aziz, solo que ella no estaba feliz.
Spencer llegó a la oficina de su jefe y dijo:
— La señora Romano no se alegró mucho al ver que fui yo el que llegó, al parecer le esperaba a usted, señor Aziz.
Farid al escuchar a su a