Problemas de Ahmed...

Al terminar de comer el poco alimento que llevaba, reinició la caminata, los pies le dolían, llevaba más de cuatro horas caminando y no se veía un pueblo ni por asomo, ¿en dónde lo habían botado éstos desgraciados secuaces de Ahmed?

Cuando llevaba una hora más caminando, vió que a lo lejos, venía un auto, se paró a esperar y pidió el aventón, ojalá se detuvieran, rogó Hafid.

Así fué, dos personas venían a bordo del auto, un hombre mayor y una chica de unos treinta años, se detuvieron y preg
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