Gordon aparece...
— Dueña de nada Amira — dijo él con tristeza — me gusta, pero ella no está interesada en mí.
— Eso es porque no te conoce mi querido hermano, — dijo Amira —hay que crear una situación donde puedan encontrarse y hablar.
Farid miró a su hermana entre divertido y preocupado, siempre se le ocurrían los peores disparates, le encantaba inventar situaciones para hacer de cupido, tan loca que era, pero muy buena persona.
— Hermana querida, te prohíbo que te metas en esto, conozco tu mente imaginativa y