Buscando consejos...
— No lo conozco, pero debe ser alguien bien plantado para que te haya movido el piso de esa manera — dijo la hermana.
— El problema es que el hombre no ha dado pie para que yo me fijé en él, ni siquiera me mira; ¿Entiendes?— dijo Karen.
— ¿En serio? Y es que ese hombre está ciego? ¿O no le gustan las mujeres?— preguntó Lissette extrañada —¡Tú no pasas desapercibida querida ardilla! Algo extraño está sucediendo en ese fulano.
— Está comprometido y próximo a casarse, mi hermana— dijo Karen.
— ¡Ah