Una invitación...
La hermana de Karen había viajado nuevamente a casa y había prometido volver en dos días, ese fue el tiempo que Karen prometió para Gordon.
— No puedo tenerte en casa más de dos días — dijo ella — te sugiero que te comuniques con tus padres, lamento no poder hacer más nada por tí.
— Karen estoy muriendo, ¿ni siquiera por eso, te animas a ayudarme?—dijo él en forma de súplica.
Ya habían llegado al apartamento de ella.
— A ver Gordon, ¿qué obligación tengo yo contigo? ¿Acaso te debo algo? Desde q