Capítulo 83. Un final perturbador.
El vigilante que se hallaba en la entrada de la cocina, al confirmar que había sido mentira la historia del empleado del almacén de que la señorita Becca Donnelly enviaría aperitivos congelados, se apresuró por volver a su sitio y encontrar al sujeto.
No lo halló, aunque sí descubrió dentro de uno de los congeladores a un mesonero desnudo y golpeado.
—Maldición. ¡Llama al personal de primeros auxilios! —ordenó a uno de los hombres que lo había acompañado, luego se comunicó por radio—. Atención, tenemos a un sujeto de aproximadamente uno ochenta de estatura, cuerpo atlético, ojos marrones claros, cabellos castaños engominados y anteojos correctivos que se hace pasar por mesonero. Es peligroso y violento.
Repitió una vez más las características recibiendo confirmación del resto del equipo de seguridad de haber recibido la información e iniciar la búsqueda.
Afuera, Marco logró escurrirse entre los invitados VIP buscando llegar al lugar donde se encontraba Liam. Tenía la pistola escondida