Tomamos asiento y Antonella le pide a su hija Bianca que nos prepare un café, después de que esta regresa de la cocina, nos sentamos nuevamente en su pequeña sala y su madre comienza su relato.
—Lo que yo sé es que mi esposo comenzó a sospechar de alguien del círculo de socios de su esposo, porque gran parte de la mercancía que era robada resultaba ser la que tendría más ganancias y además por lo precisos que eran en dar con esos cargamentos.
»Él empezó a investigar por su cuenta y encontró que