—¡Buenas noches, señora!, ¿nos permitiría pasar por favor?, me gustaría hablar con usted. —Ella me mira extrañada dado que no nos conocemos—. Mi nombre es Lilibeth Carluccio —susurro con miedo, en cuanto escucha mi nombre abre los ojos por la sorpresa y sé que se debate entre dejarme pasar o cerrarme la puerta en la cara—. No le quitaremos mucho tiempo, necesito pedirle un favor. —Asiente, se hacen a un lado y nos dejan pasar a Palmieri y a mí.
—Cuiden los alrededores no quiero una sorpresa des