—Pero papi…
—Pero nada. No pienso aceptar eso de ninguna manera, aun eres muy joven —grita cada vez más fuerte.
—¿Qué hiciste, cariño? —inquiere Alex conteniendo la risa al igual que yo.
—Al parecer a papá no le gustó el anillo que me mandaste, bombón —le explico con voz triste—. No entiendo, si todo el juego de joyas que me regalaste es hermoso. —Giro la caja y se las muestro. Cuando papá se da cuenta de que no solo es un anillo de compromiso como él creía, fulmina con la mirada mi celular, com