Me encuentro en la sala de espera, dando vueltas de un lado para otro, mirando la puerta —cada pocos segundos—, ansioso de que esta se abra y salga Carlo para informarme que todo está bien con mi mujer y mi pequeña, sin embargo, desde hace dos horas no hay ninguna noticia por parte de él.
Flashback
—¿Qué sucede Mía? —pregunto aún molesto, aunque no es culpa suya todo lo que ha sucedido, en verdad necesito un poco de paz en este momento.
—Es algo urgente —responde alterada—: la señora se estaba