Mundo de ficçãoIniciar sessãoFabrizio
—Espero que esta vez me tengas buenas noticias. —Le digo a mi hombre en cuanto traspasa la puerta de mi oficina.
—Lo son jefe.
—Te escucho.
—Durante todos estos días hemos estado vigilando la mansión de los Belucci, la señorita Yelizaveta no había salido hasta está madrugada cuando al parecer se escapó con ayuda de un hombre que trabaja con ellos. Comencé a seguirlos y







