Al escuchar las palabras de Royal, Kisa sintió cómo sus mejillas se encendieron ligeramente debido a que el rubor se asomó en su rostro.
—¿Por qué de repente me dices esas cosas? —preguntó.
—No es de repente —respondió—. Tú has hecho muy bien todo y lo bueno merece ser reconocido. Eres increíblemente capaz, Kisa. Me has demostrado que eres una mujer que se esfuerza, que trabaja duro, que es inteligente. Me siento afortunado de tener a alguien como tú a mi lado. Hubiese sido un grave error casar