Katherine frunció el ceño en cuanto comprendió que su anhelo de estar a solas con Royal se desvanecía por completo. La sensación de decepción la invadió y sus labios se movieron en una mueca de disgusto, apenas disimulada, al escuchar las palabras de él. Estaba claro que su deseo de compañía no recaía en ella, sino en Kisa. Esa simple revelación le causó una punzada de celos que rápidamente se transformó en frustración. Cada sílaba que él pronunciaba solo parecía reforzar la idea de que su pres