C123: No puedo seguir quedándome aquí.
Mientras tanto en la sala, Royal se quedó inmóvil por un instante, sorprendido por la acción inesperada de Katherine. El beso, aunque breve, fue suficiente para que la realidad lo golpeara con fuerza. Su cuerpo se puso rígido y sus manos rápidamente se posaron sobre los hombros de Katherine, alejándola de sí. El asombro dio paso a una expresión de repulsión en su rostro, además de disgusto y desdén que se reflejaba claramente en sus ojos.
—Lárgate de aquí ahora mismo —declaró, sin dejar espacio