C108: No me dejes con esa señora.
Aquella súplica salió desde el fondo del corazón de la pequeña. Coral miraba a Kisa con ojos que rogaban y sus lágrimas seguían deslizándose por sus delicadas mejillas mientras continuaba expresando sus sentimientos.
—Tú estás con mi papá. ¿Por qué esa señora se quedaría con él? —agregó, invadida por la confusión—. Tú eres mi mamá. No quiero a otra mamá. Por favor, Kisa, no te vayas a ninguna parte. No me dejes con esa señora.
Las palabras de Coral eran como puñaladas en el alma de Kisa. La niñ