A MERCED DEL DINERO. C93: Quiero casarme contigo.
El comentario no pareció sentarle bien a Richard. Sus labios se tensaron por un instante, y luego dejó escapar un suspiro, pasándose una mano por la cara en un gesto de leve exasperación.
—Abigail, por favor, no sigas con eso.
—¿Por qué? ¿Qué tiene de malo?
—Porque no deberías sacar conclusiones por tu cuenta —dijo con firmeza, pero sin levantar la voz. Richard no acostumbraba alzar el volumen de su tono, y menos cuando hablaba con Abigail. Su mayor característica era que siempre se mantenía se