A MERCED DEL DINERO. C70: ¿Quieres que sea tu amante?
Marfil y Richard se encontraban tan cerca que la distancia entre sus cuerpos parecía desvanecerse, como si el espacio que los separaba ya no existiera. Sus alientos, ligeros y entrecortados, se entrelazaban en el aire, compartiendo una danza silenciosa de proximidad. Cada vez que uno respiraba, el suave roce de la exhalación del otro se sentía como un delicado beso sin contacto.
Marfil, aunque en su interior sabía que lo que estaba haciendo era parte de un plan cuidadosamente orquestado, se perm