A MERCED DEL DINERO. C11: ¿Me dejarías decirte una cosa antes de hacer esto?
Ninguno de los dos había mencionado el noviazgo, pero la atracción era innegable. Sabían que se gustaban aunque no lo expresaran con palabras, bastaba con enviar señales a través de la mirada o demostrarlo mediante el trato.
Con respecto al contacto físico, ni siquiera habían pasado por un roce de labios. Solo se habían tomado de las manos, y para Marfil eso estaba bien. Mantener el deseo a flote era complicado y la pasión tendía a ser incluso más fuerte que el amor.
«Cuanto menos contacto haya