Mundo ficciónIniciar sesiónCurthwulf corría rápidamente, pero, el rastro que se sentía más fuerte, comenzaba a disiparse. Por lo que, se detuvo y con su hijo, buscaron ese aroma tan característico de Charlotte.
Mientras lo hacían, corrían uno al lado del otro, mostrando lo majestuoso que eran sus pelajes cuando los copos de nieves caían en su cuerpo. Ningún animal se cruzaba en su camino, aunque fuera tan grande y fuerte como un oso, porque en es






