Mi cuerpo temblaba y la sonrisa de esa persona que se acercaba a nosotros, me decía que no fue sabio de mi parte, haber decidido distraerlo. Los pequeños con temor en mis brazos, me lo decía.
— Intenten huir, mamá. Yo me encargaré de él. — dice Lowell en un acto de valentía y yo niego.
Sonrío agradecida y le doy un beso en la frente.
— No, mi amor. Quédate con tu hermano, a él es que necesito que cuides y él te va a cuidar a ti.
— Mamá…
— Llévese a los niños a un lugar seguro, yo haré lo posib