Dos semanas después
Después de la conversación que tuve con el señor Holftmann, estaba preocupada de que llegara este día. Debido que no era capaz de negarme a la petición del hombre que me estaba dando todo a mi hermana, sobrino y mío, había aceptado el cortejo en dos semanas.
Y la verdad, desde esa conversación, pocas veces he visto al señor Holftmann y ya han pasado veinte días desde esa conversación. Suspiro profundo al tener nuevamente el mismo pensamiento.
Los días antes de cumplirse las