Por más que piense sobre lo que el señor Retmus me ha dicho, no hay manera para hacerlo y preguntar al respecto, solo me confundiría más. Porque, la mayoría de las veces, siento que me están hablando en otro idioma, aunque me hablen en mi idioma. Es extraño.
Los doctores vienen con mi hermana y yo los sigo hasta la parte del barco donde apenas unas horas tres lobos se enfrentaron por mí, en su lugar, hay dos helicópteros, dos niños emocionados por marcharse de vacaciones y un hombre con aspecto