Capítulo 188: Un plan que no agrada.
Una ambulancia llega a recoger el hombre que, sin poder soportar más la tortura, dijo hasta el más mínimo detalle del lugar donde se encuentran secuestrados Gabriela y Lowell, la clave de la habitación y todo lo que les pudiera servir. Pero, ni siquiera eso lo detiene.
— Ya le dije todo, por favor, suélteme. Deje de herirme. — dice Rolf agonizando.
— Yo no te pregunté nada y mucho menos te dije que si me decías, me detendría. Así que, ¿Qué te hace pensar que voy a detenerme Rolf?
— Señor, ya ll