Comprendía lo que debía escoger. Sabía que era por un bien para su esposa. Pero, era demasiado doloroso para él. Dejarla ir, aunque era lo mejor, le demostraba una vez más que él no era lo mejor para su esposa. Que ni estaba cumpliendo con su papel en la manada y en su familia y por eso, su mujer y su hijo estaban en riesgo.
— Carlos. — dice Curthwulf llamando al felino que de inmediato se asusta — Voy a permitir que te la lleves.
— Oh, eso es bueno. Te aseguro que estará a salvo.
— Confío en