Mientras Carlos se hacía cargo del traslado de Charlotte, Curthwulf camina hacia los calabozos dónde están los traidores, muchos de ellos están atados porque intentaron atacarse entre sí para matarse
Ninguno quería recibir el castigo de Curthwulf, porque sabía que el monstruo despiadado del pasado, había regresado y con más fuerzas. Se sentía en el ambiente, su aroma había regresado a la que era antes, tan mezclada de sangre que causaba temor.
— He llegado — dice el hombre con mirada roja y tod