Las horas pasan y Charlotte, por más que intenta dormirse, no logra hacerlo. En estos momentos, hay muchas cosas que no le ayudan a sentirse cómoda y lo más importante, tantas cosas que la preocupan.
Angustiada, ve a su sobrino, dormido a un lado de su hermana. La escena hace que ella se sienta culpable y con dolor, abraza sus piernas mientras siente la impotencia por no ser lo suficientemente fuerte para poder proteger a su familia, aunque finja que si lo es.
La puerta de la habitación se abre