Los vidrios rotos, cortan sus pies cuando ingresa, pero, ella ignora el dolor. Su vista se centra en el orificio en la ventana y como muchas cosas están en el suelo. Curthwulf, al ver la sangre en los pies de Charlotte, intenta cargarla y ella se aleja de él, con enojo.
— ¿La matas tú o la mato yo? — pregunta Charlotte directamente, sorprendiendo a Curthwulf.
El enojo que ve en su mirada, es tan grande y consumidor, que casi se pierde en su mirada, una que por poco le hace arrodillarse y no le