Curthwulf estaba agotado mentalmente, con una guerra en la puerta y otra en su cama, no sabía cuándo iba a recuperarse de ello. Pero, sabía que debía tomar cartas en el asunto. Por lo que, antes que una de las guerras acabase con él, caminó hacia la cabaña donde Brittany se levantó de inmediato e ignoro a Adams, quien le revisaba las heridas.
— Curthwulf, sé que estas muy molesto. Yo también lo estoy. Pero, no la mates. Es mi hija, es tu prima.
— No soy su prima, padre. Soy tu hija adoptada.
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