Después de un día tan familiar, y quedarnos hasta la madrugada charlando de cómo nos ha ido en nuestras vidas, terminamos agotados. En lo que Dan y yo tocamos la cama que nos dieron en la mansión Brown, quedamos rendidos. Tan o más rendidos que Junior, que estaba ya en la cuna que metieron a la habitación.
Pero la luz de la mañana, me regresa a la vida. Creo que soy la primera en despertar y estrujarse los ojos, aunque no lo soy al darme cuenta que Dan está viéndome hipnotizado. Está acariciand