No he parado de reír por las sandeces que ha contado Damián, digo Dan, durante el largo rato que llevamos hablando en la cama. En resumen, me ha contado muchas historias de cómo los problemas lo buscan a él, no él a ellos. Aunque por sus comportamientos no estaría del todo de acuerdo con éste.
—Ese fue el tercer strike. Desde allí no me han dejado salir de esta prisión. ¿Por qué? ¿Quién no tiene sus desencuentros con la policía? ¿No estamos en un país que aboga por nuestras libertades? — se que