Ya al amanecer, despertaron para prepararse, dedicarse al trabajo unas horas y luego pasar por Connie a la escuela para visitar a los padres de Gerald, tal como habían planificado la noche anterior. Todo marchaba bien en la fábrica, cada día los perfumes estaban teniendo mayor receptividad y las ventas habían incrementado considerablemente.
Se asearon y desayunaron, salieron al centro educativo para llevar a la niña y cumplir con sus obligaciones. En la oficina todos guardaban un gran respeto a