Samantha y Gerald regresaron a su casa, pero mantuvieron el secreto, aun Gerald no le contaba a nadie de que su esposa estaba embarazada. Quería idearse algo para comentarlo, pero ya tendría tiempo para eso, estaba enfocado en arreglarse y lucir tan bien como podía para la noche de gala. Samantha contrató a unos estilistas y compró un vestido formal de color rojo y usó las joyas que el CEO le había obsequiado. Luego de pasar casi toda la tarde arreglándose, por fin la pareja estuvo lista para s