El sol se asomaba tímidamente por el horizonte, tiñendo el cielo de un suave tono dorado que anunciaba un nuevo día. En la pequeña ciudad, donde el bullicio habitual comenzaba a despertar, los aromas de la vida cotidiana se entrelazaban con los de los perfumes que habían hecho famosa a la familia White. Lo que juntos habían conseguido, era un reflejo de su arduo trabajo y de los sueños que habían logrado materializar.
Samantha y Gerald, con sus corazones entrelazados, habían recorrido un camino