Gracias a los cuidados recibidos por su madre y Samantha, Gerald amaneció mucho mejor de salud, ya el malestar había desaparecido y al despertar se dio cuenta que Samantha se había quedado dormida a su lado. «Parece que se esforzó demasiado» pensó, la cargó con cuidado y la llevó a la cama, abrigándola con una manta, para luego pasar al baño, asearse e irse al trabajo. Ya se encontraba óptimo y no podía desatender los asuntos laborales, a pesar que su padre se estaba haciendo cargo.
Luego de pr