—Ryan, un placer. — dijo presentándose a Samantha
—Samantha, muchas gracias por salvarme la vida. — mencionó un tanto acelerada.
En ese preciso instante, Isabel salió de la tienda y los vio conversando.
—¿Qué pasa Sam? ¿Lo conoces? — preguntó empezando a preocuparse, pues no sabía de quién se trataba.
—Isa, amiga. Él es Ryan, y acaba de defenderme de un hombre que intentó asaltarme. Juro que no lo vi, apareció de la nada en su motocicleta — explicó.
—Pero ¿estás bien? ¿te hizo algún daño? Ese d