Mundo ficciónIniciar sesiónEl golpe que Aegon le profirió en la boca del estomago, hizo que Lyra perdiera el poco aire que se acumulaba en sus pulmones. Sin poder evitarlo, ella cayo de rodillas sobre la hierba, volviéndose un ovillo de si misma.
—¡Mierda!—gruño el príncipe dorado con notable preocupación, mientras se lanzaba sobre ella.
—Estoy bien—habia logrado decir ella con la voz afectada por la falta de oxig







